La mano del Alazet llega a Pilar Rubio
Queridos amigos, tengo algo muy importante que contaros.
Con motivo del gran concierto que HAMLET e INFERNOISE ofrecieron en la Sala Devizio de Zaragoza, yo, Kitroff, como corresponsal del Alazet, me desplacé a dicha sala para cubrir el evento. Como buen periodista. Pero no es del concierto de lo que he de hablar. No, porque allí ocurrió algo más importante, algo que ha traspasado las fronteras de lo que es noticia o no, de lo que tiene relevancia o no, de lo que la gente va a recordar o no.
Como mucha gente sabe, Molly, vocalista de Hamlet, tiene una relación amorosa con Pilar Rubio, esa pedazo de tía buena, una celebridad de la televisión española a raíz de su trabajo en Se lo que hicisteis…, en La Sexta y a partir de ahora en Telecinco. La comidilla del concierto era la presencia o no de esta diosa que cualquiera se tiraría mujer tan hermosa. Muchos eran los que pensaban que una tia tan follable famosa como ella no aparecería en un bar así como así. Pues sí amigos, allí estaba ella y allí estaba yo también.
Al acabar la actuación de Hamlet, que estuvieron brutales, pero gozaron de mal sonido (demasiado alto y sobresaturado), a diferencia de Infernoise, que sí disfrutaron de buena acústica, haciendo disfrutar a todos; me acerqué a la barra para tomar algo con los colegas y allí me dijeron que Pilar Rubio estaba escondida en la caseta del dj (situada al lado contrario del escenario, en una situación alta y aisalada para el pinchadiscos de turno). Allí fui yo, para cubrir el evento, claro. Cual reportero que narra la llegada del rey, pero en esta ocasión la aparición de un pivón que jodo que buena está ella.
Había mucha gente alrededor, esperando verla con claridad. Después de muchas dudas, bajó de la caseta, de la mano de alguien, con una capucha cubriendo su bello rostro y riendo mientras andaba sin parar y mirando al suelo. En ese momento fue cuando yo, servidor del Alazet, humilde periodista cachondo por la situación emocionado ante la oportunidad de presenciar a tal diosa de la naturaleza, estiré mi mano para ver si tocaba una teta o algo mejor señalándola en plan “mira” y con la palma de mi zurda acaricié su costado izquierdo, sintiendo la suavidad de su ropa y la hermosa figura de su deslumbrante cuerpo.
Fue como traspasar la barrera de la realidad y de la emisión de imágenes por televisión. Una persona desconocida como yo tocaba a una célebre y reconocida como ella. Algo en lo que a veces me pongo a pensar, pero que en esta ocasión tenía un tinte especial por la situación y el lugar. Más tarde, salió del backstage de la mano de su novio, paseando alegremente y llevando detrás a una fila de “curiosos”, dirigiéndosa hacia el vehículo que les alejó del lugar, levantando una gran espectación.
Desde aquí queremos desearle suerte a esta mujer que, con su desparpajo y buen trabajo ha enamorado a millones de españoles. Como miembro del Alazet le deseo la mejor de las suertes en su nueva andadura en Telecinco. Por cierto, para los heavies, es una bandera que ondeamos con orgullo. Pilar es de los nuestros.
Kitroff, “El afortunado por una noche”
Pd: Todo lo que cuento lo hago desde el respeto hacia esta persona y con el único fin de entretener.


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